Bienvenidos

Bienvenidos a Liderazgo Personal, un espacio donde compartimos las perlas de sabiduría coleccionadas en libros, experiencias, revistas, comentarios, conversaciones, televisión y cualquier otra fuente de la que se pueda rescatar pequeños conocimientos que invitan a una mejora de la persona.

En este espacio se hablan de muchos temas relacionados a la mejora personal. Todos los temas nos hacen lógica, con orígenes lo más científico posibles. Pero no somos profesionales: procuramos que nuestras fuentes lo sean. Por tanto muchas veces parafraseamos lo que otros han dicho. No intentamos ser originales, ello se lo dejamos a psicólogos y filósofos profesionales. Lo que deseamos es recopilar esas ideas -palabra poderosa- que deseamos compartir con vos, estimado lector, con el fin de que mejores, que te des cuenta que puedes mejorar, y que te des cuenta que hay maneras de mejorar.

La fuente más profunda de sabiduría son las experiencias humanas. Por ello te invitamos a que compartas con nosotros en este espacio, porque tus experiencias son tan valiosas como las nuestras, y compartiendo enriquecemos nuestras “conversación”. Por ello te pedimos que en lo que puedas colabores.

Los libros que me quedan por leer

Uno de los requerimientos para una buena vida es la lectura. Para el latino en general, tanto de América como de Europa, la lectura está reservada para aquellos que tienen poco que hacer. Desconozco las estadísticas en cuanto a libros leídos anualmente en cada región, pero estoy seguro de que hay una gran diferencia en el promedio de los países latinos y de los países sajones. Tenemos que leer más. El leer nos pone en contacto con las mejores mentes de la humanidad. Y no sólo eso, nos pone en contacto hablando en primera persona. Es una lástima que la comunicación sea de una vía, pero no deja de ser mágica.

Cuando entro a una librería me siento abrumado. Miro títulos, y títulos de libros que quisiera leer. Hace tiempo tomé la decisión de que cada vez que voy a comprar un nuevo libro hago una pequeña investigación antes, especialmente con lo fácil que es hacerlo ahora por Internet. ¿Por qué? Para saber que leer y saber que NO leer. Un mal libro es un real desperdicio, especialmente porque tenemos una cuota muy pequeña de libros por leer.

Si una librería pequeña tiene unos 50,000 títulos, ¿cómo escogemos? Imaginemos que tengo 50 años más de vida (aunque con el mundo de hoy esto no es ni garantía ni promesa), y que soy un lector ávido que lee un libro anual. Esto es 52 libros al año. Pero para redondear dejémoslo en 50 libros anuales, que sigue siendo una meta alta, y hasta cierto punto poco realista. Ahora, 50 años leyendo 50 libros, quiere decir que tengo por leer 2,500 libros en mi vida….si leo MUCHO. Entonces, si de algo estoy seguro es que debo escoger bien esos 2,500 libros pendientes. Quisiera tener un poco más de tiempo. Por qué, cuántos buenos libros existen? Cuántos buenos libros se escriben cada año? Y sin quererlo, cuántos libros malos leeré? Hay que tener mucho cuidado al elegir la siguiente lectura, porque es un desperdicio lamentable no hacerlo y dejar de leer buenas cosas a costa de malas. El costo de oportunidad es demasiado grande.

Bienvenidos

Abro este espacio para lograr un poco de discusión y para exponer mis ideas sobre el desarrollo de software. Si estás leyendo estas letras es porque te gusta programar, porque de otra manera no te interesa mucho lo que diré.

Creo que el desarrollo de software sufre un estancamiento severo. Hemos desarrollado nuevas e interesantes técnicas, modelos de manejo de datos, metodologías de desarrollo, y un sin fin de formas para hacer las cosas. La nuestra es una tarea altamente intelectual y hemos estado viendo como hacernos la vida más sencilla.

Sin embargo los tiempos y costos de desarrollo permanecen iguales, sino es que han crecido más. El estallido de GUIs con mucho entorno gráfico han añadido dificultad a nuestra tarea. El desarrollo en web se ha tornado altamente dominante, y los usuarios esperan webs bonitas, pero a nosotros, por lo general, no nos gusta hacer cosas bonitas, nos gusta hacer cosas que funcionen. Han aparecido los diseñadores gráficos, cosa que no es mala en sí, pero no han aparecido formas de lograr una simbiosis entre programadores y diseñadores gráficos.

Todos aprendemos nuevas tecnologías y frameworks constantemente. Aparecen, y queremos usarlos. Algunas de estas ideas fructifican y se convierten en estándares de facto. Muchas otras crean un gran alboroto pero terminan quedando en lo que algunos llaman shelfware, es decir en la librera guardados y considerados como ideas interesantes pero que no aplican.

Finalmente, creo que el software es una gran oportunidad de desarrollo para Latinoamérica. La inversión en software es relativamente pequeña: una computadora y alguien que sepa usarla. No se precisan de multimilonarias fábricas ni materias primas. Necesitamos personas educadas que sepan manejar y crear y software. Siempre me he preguntado: ¿por qué de los miles de frameworks que aparecen, hay tan pocos latinoamericanos? Y cuando de casualidad me encuentro con uno de origen latinoamericano, generalmente es brasileño. Este blog tambien quiero que sea una invitación, que lance una espinita, para que desarrolladores hispanos nos pongamos las pilas y creemos. Tenemos la capacidad, aunque nos hemos dormido.

Así que bienvenidos, ojalá aparezca pronto la crítica y las ideas. El nuestro es un mundo precioso, así que démosle un toque con ñ.

Una historia

Comenzó en un pequeño bar. Un par de miradas cruzadas, y un “qué tal, cómo te va?” fueron el inicio de la historia que hoy nos interesa. Ambos pasaron mucho tiempo solos, buscando aquí y allá esa cosa que deseaban, que su adentro y su afuera anhelaban. Y sucedió. 

Una cosa llevó a la otra, pero luego un desliz hizo que las cosas cambiaran. El la creyó suya e hizo el primer reclamo. Ella se fue asustada, no pensando en regresar. 

El hizo algo por componer las cosas, pero nada funcionó. Una llamada, un mensaje por internet, por celular, y nada. Pensó incluso en dejar las cosas allí. Pero la chispa de aquel café no se le fue de la cabeza. Era hacer algo o no hacer nada. Pero hacer algo implicaba hacerlo todo, arriesgarlo todo. 

Ella al inicio no le extrañó, pero la misma chispa café que le invadió a él, la tentaba a ella. El dejó de hablarle, se comenzó a desaparecer. Ella comenzó a sentir que le hacía falta. Ansiosa esperaba que él la llamara, que él le diera algún signo de que estaba vivo, pero nada pasaba. Estaban tan cerca, sabía donde estarían, pero a la vez estaban tan lejos. 

El tomó la decisión hace algunas semanas, pero poco a poco se olvidó. Como todo en el mundo las cosas cambian, y para él las cosas cambiaron también. Las extrañas vueltas que da un corazón se hacían evidentes en el suyo. 

Ella conoció a uno y a otro, pero a nadie cómo él. ¿Por qué le tomó tanto tiempo darse cuenta? Ahora sentía ella que él estaba lejos. Como el mundo camina a veces en el camino de la paradoja, un día que ella estaba triste, el la llamó. Ella quería decirle mil cosas, contarle cuánto le había extrañado, pero el orgullo de mujer se lo impidió y la conversación estuvo tan afanosa que poco le faltó para llegar al 0 absoluto. Y él se convenció que ella no quería nada con él. 

Ella se recriminó el ser tan tonta. Esperaba muy adentro suyo que el volviera a llamar, que el apareciera un día en su puerta, que una flor con su aroma llegara a su ventana. Pero la flor no llegó, primero terminaron las lluvias. 

Meses después se encontraron de nuevo. Las chispas ahogadas intentaron salir, pero la formalidad pudo más esta vez y nada pasó. 

El encontró a alguien, ella encontró a alguien. Se volvieron a encontrar, se presentaron a las otras parejas. Ambos sintieron una pequeña recriminación de su conciencia. Pero optaron por callarla. 

Ella se casó, el se casó. Se encontraron de nuevo. Ambos lloraron esa noche. 

Me gusta caminar

Caminando. Quiero vivir en una ciudad donde pueda caminar. En la mía lastimosamente es mala idea, te pueden asaltar o matar, así por así. Quiero vivir en una ciudad donde pueda caminar. 

Me gusta caminar porque los pasos de mis pies me recuerdan los pasos de mi vida. Gozo encontrarme con la gente caminando, pensando, meditando, riendo, llorando, con prisa, turisteando, conociendo. Las miradas que se cruzan cuando caminas, esos breves momentos que te recuerdan que estás vivo, y que así como yo hay muchos ojos vivos por ahí. 

En mi ciudad ni los carros caminan en paz, ellos suelen ir con los vidrios tapados, como queriendo esconder sus vidas del mundo. No les culpo, es así como deben ir porque realmente les conviene esconderse, hay quienes buscan como matar. 

A veces cuando voy caminando me gusta parar un momento, encender mi cigarrillo y observar a la gente pasar. Verlas vivir, o ir en camino a algo de sus vidas. Yo también soy parte de ellos, y seguramente alguna loca me ve igual, e intenta dilucidar mis destinos y mis fines. No somos muchos los que somos así, pero somos suficientes. 

Grande es el hombre

Grande es aquel hombre que se posee, que es dueño de su mente y de sus pensamientos, que logra dirigir las acciones para que estén de acuerdo a sus pensamientos. Grande es aquel que se desprende de sí mismo para darse por completo, para lograr los imposibles. Grande es aquel que comprende que el crecimiento personal pasar por pequeños pasos, que el ser mejor se basa en ladrillos sobre ladrillos y que no hay manera de subir sin tener algo donde poner los pies. Grande es aquel que se disciplina a sí mismo, que elige sabiamente su rumbo y hacia el enfila todas sus acciones, sin importar que deba sacrificar para ello. Grande es el hombre que cree en sí mismo, que no se engaña creyendo, que cree sin límites, sin miedos. Grande es aquel para el cual sus metas no son sueños, son lugares a los que ha de llegar. Grande es aquel hombre que comprende el amor. Grande es el que ama sin pedir nada, el que ama sabiendo que es lo mejor. Grande es aquel hombre que también se ama, y fruto de ello reparte amor. Grande es el hombre que huye despavorido de la mediocridad. Grande es aquel que se guía por su razón, que ignora los embates del frío mundo para calentar su realidad. Grande es aquel que sueña y hace. Grande es aquel que duerme todos los días tranquilo y que le entrega su ser total a cada día, a cada cosa que hace. Grande es aquel que no se amaina ante sus propios caprichos, sino que los doma, domina y convierte en virtudes. Grande es aquel que es sincero consigo mismo, que se conoce. Grande es el hombre que debo ser.