Israel Fernandez (Dia 1)

Lunes 4/Martes 5/Miércoles 6
Lun 4/Diciembre
El viaje comienza cuando salieron Papá, Mamá, Pichis, Nita, José y María Belén de la casa en un busito, con doña Marielos, que se estaba capeando de la controlaría de cuentas. Pasamos por Mayte y Luis Lorenzo. Luego a traer a nan a Desing Center y ya partimos todos juntos. En el aeropuerto todo fue tranquilo. Mariana era la única que no pudo hacer checkin antes, pero no le dijimos para que no se estresara
Al llegar había algo de cola, pero nada del otro mundo. Llegamos as 14.20. Hicimos la cola, y el check in fue sin problema. Mama, Papa, Mayte, Lorenzo y yo hicimos la cola de familias, y nos fue bastante bien. Comimos Pitas de McDonallds y estuvimos alli emocionados. Nos encontramos a Erica la Mamá de Linux y a Edu Fernández que regresaba a su tierra. Nuestro vuela era el IB 6342. Para subir al vuelo fue un despelote. Ya que los de Iberia no avisaron y aparte teníamos todos los lugares separados pero logramos negociar para que nadie viajará solo.

La primera parada fue el aeropuerto Monseñor Alfonso Romero, El Salvador. Fue una parada un tanto complicada. Estuvimos menos de una hora y Lorenzo y Belén estuvieron intensos.

El vuelo a España fue tranquilo para algunos. Lorenzo se levantó varias veces, y despertó a sus tios a cada rato pero nada del otro mundo. Nuestras ubicaciones fueron un poco extrañas, pero les hicimos ganas. Volamos a bordo de un precioso A330-200, y Jose me enseñó a ver el view del piloto.




Llegamos a Madrid a las 13.30 del martes 6. El carruaje de Lorenzo se tomó su tiempo en llegar, pero llegó. Decidimos salir a puerta del Sol, y al museo del jamón. Fue una muy buena idea. Tomamos el tren de cercanías. Hicimos una escala en Nuevos Ministerios, y finalmente llegamos en Sol.

Cuando estábamos en Sol, Jose y yo fuimos a buscar El Museo del Jamón, pero todos decidieron moverse del punto de partida y se perdieron. Estuvimos una media hora en búsqueda mutua, pero finalmente nos encontramos. La comida estuvo deliciosa. Papa le pidió al mesero que le explicara al mesero que eran los pescaditos y el mesero le dijo “no sea fino, ahí dice pedacitos”. Pedimos panes con Jamón, morcilla de Burgos, pinchos de torta de papas, croquetas de jamón, alcachofas con jamón y un pichel de cerveza.



Al volver, Mayte y Jose se fueron a comprar churros y chocolates a San Ginés, y estuvo delicioso. Cuando volvieron nos tomamos el primer Selfie. Volvimos al aeropuerto, pero parando ahora por Chamartín en base a la sugerencia de un policía. En Chamartín estuvimos viendo las pantallas un buen rato porque no decía en qué plataforma llegaba el C1, que era el que iba al aeropuerto.
En el aeropuerto la pasada por seguridad fue agradable. La Pichis pasó rápido y los demás nos atrasamos pues pasamos por la línea de niños y se tardan más porqué llevamos más cosas. A Mariana el policía que la revisó por pólvora (por la pacha de Belén), le preguntó si éramos todos de Tel Aviv, cuando Mariana le dijo que no, que éramos de Guatemala, le dijo que conocía Zacapa. Nos dirigimos al satélite de la T4, y ahí nos desplomamos en las sillas que habían. Fue el comienzo de la aventura por búsqueda de un bote de agua pura, que culminó en Burger King, que se tardan en servir como si estuvieran preparando el pan. Papa se tomó una Coca grande entera el solito. Fuimos al gate, que S2, el más lejano, por lo que tuvimos que caminar hasta allá.
El vuelo Madrid a Tel Aviv fue en un A319, el vuelo IB 3320. El vuelo fue el vuelo de María Belén. Se durmió cómoda entre los Papelos dos horas. Después se despertó…y ya no se durmió. Le daban miedo las sombras. Lloró, lloró, y lloró gritó. Al final dijo Mayte un par de veces y se quedó con Mayte y Lorenzo. Lorenzo, de manera inesperada, durmió todo el vuelo. Lorenzo fue en su cuneta, pero ya casi no cabe.
Llegamos a Tel Aviv, al famoso aeropuerto Ben Gurión. Aterrizamos un poco antes de lo previsto. Los carruajes estaban puestos lejos de la salida del avión y nadie nos avisó. Mientras los aramabamos, María Belén dejó claro que su Pia, es suya, dijo Pia mia! mia! En migración me interrogaron a mi, y luego a todos pero menos.

Nos dijeron que el mejor taxi era arriba, en la salida 23. Costaba 135 Shekels más 4 shekels por maleta. Sacamos en el cajero, cambiamos moneda (3.41 fue el tipo de cambio), y compramos agua y coca. Salimos y tomamos el Taxi. En un taxi nos fuimos Mayte, Lorenzo, Papa y yo. Los otros se fueron con Isaac, muy buena gente.

Llegamos al lugar del Airbnb. Gracias a la ayuda del taxista que se llamaba Isacc que era re buena onda y nos contó que tiene dos trabajos, pudimos entrar. Yo me confundí de entrada, pensé que era el 4to piso, pero era el 2do.

A las 8am de Tel Aviv (para nosotros muy noche), Mariana le preguntó a Regina que cómo le había ido con la compra de las persianas en Nueva York y Regina murió de la risa.
Nos instalamos, y todos se fueron a dormir. Jose y yo fuimos a hacer compras, porque abrían a las 7am. Entender que compramos fue un reto por el diferente alfabeto. Nos mojamos de vuelta, pues hoy fue un día con vientos y lluvia. Ideal para recuperar energías y acostumbrarnos al horario. Volvimos, comimos y dormirnos.

Nos levantamos a las 3. Mayte, Lorenzo, Regina y yo fuimos nuevamente al super. Volvimos y comimos todos. Luego otra siesta. Regina y Mama fueron a ver la playa, les gustó mucho. A la Pichis le gustaron mucho los Grafitis y a mamá la arquitectura de los edificios cercanos. Los Fernández Aparicio también, pero todos volvieron pronto porque estaba lloviendo mucho. Estamos en un área muy linda a dos cuadras de la costanera y entre hoteles como Sheraton y Reinassence. Tambien cerca de la embajada Gringa.

Son las 10 pm todos agunatamos para trartar de estar al día con los horarios aquí. Todos estamos cansados pero muy ilusionados por lo que nos toca. La cocinada ha sido un tema, pues hemos tenido que aprender el estilo Kosher todo lo relacionado a la cocina esta dividio en carne, dairy y parev (que es todo lo que no es lácteo ni carne).
Mientras calentabamos la comida congelada, que compramos y logramos entender que era Papá y la Pi se enchilaron probando especies que tenía Michael (el dueño de acá) en la alacena. Cenamos/almorzamos pizza y fruta muy rica!! Las mandarinas/Clementinas están de muerte, las uvas Mamá se las comió todas y suponemos estaban buenas, el mango estaba para chuparse los dedos y la toronja igual, Mañana veremos como nos va con la Pitaya.