Viaje USA - Día 3 - Domingo 10

Viaje USA - Día 3 - Domingo 10

👤 guisho 3 min read
Viaje USA - Día 3 - Domingo 10

Nos levantamos por ahí de las 8. El proceso de arreglar adultos y niños nos tomó algunas horas. Teníamos que salir a las 12.30 para llegar al tren a tiempo.

El tren estaba previsto para salir a la 1.04pm. Ya no íbamos a llegar a tiempo, pero por suerte el tren iba con un retraso. Todo parecía encajar, pero German se acordó que iba a la estación equivocada. Cambio de planes, a volver a la estación original. Pero se puso pilas y llegamos a tiempo. Como ayer, unos en uber y otros en el carro.

Al llegar ni nos dio tiempo de comprar las entradas. La Marie las compró exprés en el app, y justo a tiempo porque nos las llegaron a pedir.

En el camino Lorenzo se fue dormido, y Tomás se fue comiendo. German iba en nuestro vagón. Estuvimos frente a una pareja bastante extraña.

Nuestra primera parada en Manhattan fue Penn Station. De ahí nos movimos para tomar em metro para la 81, que es la del museo.

Al salir de la estación del metro, nos tocó ponernos todas las ropas del caso, porque estaba lloviendo. Fuimos caminando a la entrada, pero tuvimos que dar una vuelta un poco más larga ya que necesitábamos una entrada que dejara tuviera entrada para carruajes (eran muchas gradas). Entramos, entonces, en el planetario, sobre la 81.

La Marie tenía entradas gratis, así que nos adentramos todos en el museo. Comenzamos viendo la vida Marina. Papa quería ir a ver el theater del universo pero estaba a $23 por adulto y $16 por niño…muy caro.

Tocaba después ir a ver a los dinosaurios. Nos separamos sin querer, y nos tomó algún tiempo juntarnos de nuevo. Aprovechamos para comer poporopos y tomar muchas fotos.

Ya estábamos con hambre y cansados, pero papa insistió que fuéramos a ver nuestra tatatatatatatatatatatatarabuela Lucy. Todos se rieron cuando vieron que eran sólo unos cuantos huesos.

Al salir fuimos al shake-shack que estaba enfrente. Llovía un poco, pero el hambre apremiaba.

Luego, ya cansados era momento de tomar el metro para el camino de regreso. En ese camino nos tocó subirnos al elevador más apestoso de todos. Al llegar a Penn el tren que llegaba a casa (bueno a la estación de West Orange) se atrasó un poco. Esperamos a que la pantalla lo desplegara, y salimos corriendo.

Llegó nuestro tren, y yo aproveché para leer un poco, y Lorenzo para dormir.

Llegamos a la casa, y cambio rápido para ir a Misa. La ida a misa fue una aventura. Primero fuimos a un centro católico de la universidad de Montclair, que queda cerca de la casa de los Armas. Estuar iba manejando. Llegamos a caminar un poco, y no había nadie. Vimos un panfleto que nos dirigió al centro estudiantil, y ahí llegamos poco después de la consagración.

Los Armas e Ivvone se quedaron cuidando a los bebés.

La Misa terminaba por ahí de las 9.15. Decidimos buscar algo de comer, pero ya todo estaba cerrado. Afortunadamente el Whole Foods estaba abierto, y nos dieron 3 minutos para entrar a comprar algo. Luego intentamos ir a CVS para ver si había algo de licor, pero ya era muy tarde: acababan de cerrar.

Ya en la casa, con la pasta que compramos comimos una deliciosa cena. Loranzo no se quiso dormir fácil. Hubo vino, y luego German hizo cowboys, que facilitaron que tuviéramos buen sueño.

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