Producir, producir, producir

Desde hace algunos meses me embarqué en aprender portugués. Tal vez lo que más me ha sorprendido es que, aun teniendo semejanzas importante con el español, es completamente otro idioma. Desde algunas construcciones mentales, hasta ciertos puntos de vocabulario.

Unas semanas atrás escribí mi primer artículo en portugués. Estaba un poco nervioso, porque no estaba confiado de la “calidad” que iba a tener. Para ser un poco más sincero, estaba seguro que la “calidad” iba a ser mala (no pierdan el tiempo leyéndolo jajaja). El punto, y es de lo que trata, es que es el primero. Después habrá un segundo, un tercero, un 500avo. ¿Ustedes creen que los grandes escritores, sólo escriben grandes obras? ¡No! Pero sí escriben un montón.

¿Quién creen que hará un mejor artículo, una persona que escribe un artículo diario desde hace 10 años, o una persona que ha escrito 4 artículos? ¿Quién juega mejor un deporte, alguien que aprendió a jugarlo hace 10 años, o alguien que va por su 5ta clase? Claro, los que llevan más tiempos. Esto no quiere decir que los que están comenzando no puedan llegar a ser tan buenos como los experimentados, lo que quiere decir es que para ser experto hay que pasar por el camino, hay que crear, hay que producir. No hay atajo para esto.

Hemos hablado muchas veces de la disciplina y de su importancia. Uno de los efectos primeros de la disciplina es la cantidad de “cosas” que producimos. Si producimos mucho, es muy probable que en alguna parte de nuestras vidas, seamos disciplinados. Para producir hay que ser disciplinado. ¿Es esto suficiente? Claramente no. La disciplina debe ser parte de un proceso más grande, por ejemplo, una práctica deliberada, para dar mejores resultados, pero es un buen primer punto.

Thomas Edison fue dueño de 1093 patentes. Bach escribía una cantata cada semana. Einstein escribió casi 250 artículos científicos. Estén seguros, que ni todas las patentes de Edison, ni todas las cantatas de Bach, ni todos los artículos científicos de Einstein eran de la más alta “calidad”, seguramente hay muchos malos. Pero esos artículo, esas cantatas y esas patentes, hicieron posible esas pocas y geniales obras que cada uno de ellos creó.

Entonces, mis amigos, decidan qué quieren producir, y comiencen. No tengan miedo que sus primeras veces sean malas. Esa es la excusa para detenerse. Las primeras veces, en efecto serán cosas de principiante, pero con el tiempo, haciendo, irán pudiendo crear master pieces. 

 

 

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